El tren que nos ayuda a olvidar, y que nos aleja de nuestro camino es una forma de desconexión. Un pellizco que nos translade a otro universo, y nos haga salir de nuestro sueño. Y volver. Volver a nuestra vida sin tener necesidad. Sin querer queriendo. Olvidar todo lo vivido adueñándose de nuestros pensamientos. Al fin y al cabo, nos hemos transladado sin querer queriendo. Una vez olvidado, volvemos a la verdadera realidad, y ya, lo que verdaderamente nos gusta, se ha acabado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario